Programa De Promoción Y Prevención En Cáncer

Por: Dra. Sandra Piña. Neurocirujana.


El cáncer es actualmente la causa de 12% del total de defunciones en todo el mundo. En aproximadamente 20 años, el número de defunciones provocadas por el cáncer aumentará anualmente, desde los cerca de  6 millones de defunciones actuales a unos 10 millones. Los principales factores que contribuirán a este incremento son la mayor proporción de personas de edad en el mundo (a quienes el cáncer afecta con mayor frecuencia que a los jóvenes), una disminución general de las defunciones por enfermedades transmisibles, la reducción de la mortalidad por enfermedades cardiovasculares en algunos países y la incidencia creciente de ciertas formas de cáncer, en particular el cáncer del pulmón resultante del consumo de tabaco. En la actualidad, hay aproximadamente 20 millones de personas vivas que sufren algún tipo de cáncer; para 2020, probablemente habrá más de 30 millones.

La repercusión del cáncer es mucho mayor de lo que sugeriría el número de casos por sí solo. Independientemente del pronóstico, el diagnóstico inicial del cáncer es todavía percibido por muchos pacientes como un suceso que, en potencia, pone en peligro la vida y más de un tercio de ellos presenta signos clínicos de ansiedad y depresión. El cáncer puede ser igual o más alarmante para la familia y afecta profundamente tanto el funcionamiento cotidiano como la situación económica de la familia. El choque económico a menudo incluye tanto la pérdida de ingresos como los gastos asociados con los costos de la atención de salud.

El número de casos nuevos de cáncer se puede reducir y muchas muertes causadas por el cáncer se pueden prevenir, por ejemplo pruebas recomendadas de detección de los cánceres de mama, cuello uterino y colorrectal ayudan a prevenir estas enfermedades, al identificar lesiones precancerosas de tal manera que puedan ser tratadas en forma temprana antes de que se conviertan en cáncer; de ahí la importancia de orientar a la población afectada hacia los servicios de diagnóstico definitivo y definir de manera adecuada y oportuna el tratamiento, incrementando  las posibilidades de curación y el tiempo de sobrevida.

También las inmunizaciones con vacunas  ayudan a reducir el riesgo de cáncer. La vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) ayuda a prevenir la mayoría de los cánceres de cuello uterino y algunos cánceres de vagina y de vulva; la vacuna contra la hepatitis B puede reducir el riesgo de contraer cáncer de hígado.

Igualmente en cáncer mamario es importante tener en cuenta los dos métodos de detección precoz:
  • el diagnóstico precoz o el conocimiento de los primeros signos y síntomas en la población sintomática, para facilitar el diagnóstico y el tratamiento temprano, y
  • el cribado, es decir, la aplicación sistemática de pruebas de tamizaje en una población aparentemente asintomática. Su objetivo es detectar a las personas que presenten anomalías indicativas de cáncer.

Un programa de cribado es una empresa mucho más compleja que un programa de diagnóstico precoz.

Independientemente del método de detección precoz utilizado, dos aspectos esenciales para el éxito de la detección precoz poblacional son una atenta planificación y un programa bien organizado y sostenible que se focalice en el grupo de población adecuado y garantice la coordinación, continuidad y calidad de las intervenciones en todo el continuum asistencial. La selección como objetivo de grupos de edad inadecuados, por ejemplo mujeres jóvenes con bajo riesgo de cáncer de mama, puede traducirse en una disminución del número de cánceres detectados por mujer sometida a cribado, y reducir así la relación costo - eficacia de la medida. Además, esa focalización en las mujeres más jóvenes obligaría a analizar más tumores benignos y provocaría una sobrecarga innecesaria de los servicios de salud, por los recursos diagnósticos adicionales que entrañaría.

La sensibilización del público en general sobre el problema del cáncer de mama y los mecanismos de control, así como la promoción de políticas y programas adecuados, son estrategias fundamentales para el control poblacional del cáncer de mama. Muchos países de ingresos bajos y medios afrontan actualmente una doble carga de cáncer mamario y cáncer cervicouterino, que son las principales causas de muerte por cáncer entre las mujeres de más de 30 años. Es preciso que esos países implementen estrategias combinadas que aborden estos dos problemas de salud pública de manera eficaz y eficiente.

Este Programa ofrece reducir el riesgo de cáncer, mediante una  atención médica rutinaria, recomendaciones en hábitos saludables como por ejemplo evitar el tabaquismo, limitar el consumo de bebidas alcohólicas, proteger su piel del sol y evitar el bronceado en interiores, tener una alimentación rica en frutas y verduras, mantener un peso saludable y estar físicamente activo.

Beraka oferta el Programa de Promoción y Prevención  del Cáncer  cuyo objetivo es disminuir el impacto del cáncer en la población utilizando herramientas de evaluación sobre factores de riesgo y estudios de rastreo  oncológico  realizando  intervenciones en temas relacionados con la prevención del cáncer, el diagnóstico precoz, y la utilización de servicios sanitarios en la atención oncológica. Asimismo, elaborará  material de información y educación sanitaria.

El principio fundamental del programa se basa en la evidencia de   que al menos un tercio de todos los casos de cáncer pueden prevenirse, siendo la prevención,  la estrategia a largo plazo más costoeficaz para el control del cáncer.

El programa consta de varias etapas:
  1. Valoración médica de identificación de factores de riesgo :
  • Historia clínica completa
  • Examen físico minucioso
  • Identificación de factores de riesgo no modificables: sexo, grupo etario, carga genética (antecedentes familiares de cáncer de mama, ovario, próstata, colorectal,  gástrico, tiroides,  neoplasia endocrina múltiple, poliposis familiar, s. Cowden, s.  Lynch, retinoblastoma, neurofibromatosis, melanoma, etc.),  antecedentes infecciosos (virus del papiloma, virus de hepatitis, Helicobacter pilory, Epstein Barr, VIH), exposición a metales pesados, exposición a radiaciones ionizantes, exposición a agentes petroquímicos y pesticidas, exposición a asbesto
  • Identificación de factores de riesgo modificables (tabaquismo, exposición al hollín, consumo de alcohol, obesidad, promiscuidad, dieta, exposición solar, consumo de anticonceptivos orales)
  • Estudios de rastreo de acuerdo a factores de riesgo (mamografía, ecografía mamaria, citología, PSA, endoscopia de vías digestivas altas, colonoscopia, ecografía abdominopelvica, tac toracoabdominal, ecografía tiroidea)
  • Información y orientación de acuerdo al resultado del examen y a condiciones particulares de cada paciente.
  • Definición de conductas médicas según el reporte.
  • Intervención de factores de riesgo modificables: valoración por medicina general, nutrición, fisiatría, psicología, trabajo social, entre otros.
  • Educación y resolución de inquietudes.
  • Canalización a los servicios de salud necesarios para el tratamiento.
  • Consulta de seguimiento cada 3 o 6 meses según el riesgo calculado.

Referencias

Anderson BO et al. (2008). Guideline implementation for breast healthcare in low-income and middle-income countries: overview of the Breast Health Global Initiative Global Summit 2007. Cancer, 113, 2221–43.
Coleman MP et al. (2008). Cancer survival in five continents: a worldwide population-based study (CONCORD). Lancet Oncol, 9, 730–56.
Danaei G et al. (2005). Causes of cancer in the world: comparative risk assessment of nine behavioural and environmental risk factors. Lancet, 366, 1784–93.
IARC (2002). Breast cancer screening, IARC handbooks for cancer prevention, volume 7, Lyon, International Agency for Research on Cancer, IARCpress.
IARC (2008). World cancer report 2008. Lyon, International Agency for Research on Cancer.
Lacey JV Jr. et al. (2009). Breast cancer epidemiology according to recognized breast cancer risk factors in the Prostate, Lung, Colorectal and Ovarian (PLCO) Cancer Screening Trial Cohort. BMC Cancer, 9, 84.
Peto J. (2001). Cancer epidemiology in the last century and the next decade. Nature, 411, 390–5.
Yip CH et al. (2008). Guideline implementation for breast healthcare in low- and middle-income countries: early detection resource allocation. Cancer, 113, 2244–56.
WHO (2007). Cancer control: knowledge into action: WHO guide for effective programmes: early detection. WHO (2008). The global burden of disease: 2004 update.